Un día cualquiera va un un paciente al Doctor y le dice: Imagínese Doctor que la otra noche llegue a mi casa, encontré a mi esposa con otro hombre, me enfurecí y ella me dijo,Carlitos mijo tranquilo: Ven, siéntate, anda tomate un café, vamos a conversar un ratico
La siguiente noche, paso lo mismo y ella me repitió:
Anda, anda, no seas enojon, tomate un cafecito y charlemos.
El Doctor le contesta: Bueno y cual es su problema... En que puedo ayudarle.
Oiga Doctor, será que no me hará daño tanto cafe
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